Hay partidos que, aunque lleguen con retraso, conservan el aroma de un estreno. El Valencia-Betis de esta noche, aplazado de la primera jornada, enfrenta en Mestalla a dos equipos con sensaciones opuestas: el conjunto verdiblanco llega con tres puntos y la ambición de confirmar su buen inicio.

El Betis de Manuel Pellegrini ya sabe lo que es ganar esta temporada. Lo hizo ante la Real Sociedad por 1-0, en un encuentro en el que el equipo mostró personalidad, intensidad y capacidad para resistir cuando el rival apretó. El gol de Rodrigo Riquelme decidió un estreno en el que también brilló Álvaro Valles, providencial en el tramo final. Isco, además, dejó destellos de la calidad que puede volver a convertirlo en uno de los grandes argumentos ofensivos del conjunto heliopolitano.

Ahora toca Mestalla. Y Mestalla nunca regala nada.

Un Betis que quiere prolongar el buen momento

Desde la óptica verdiblanca, el encuentro ofrece una oportunidad especialmente atractiva: ganar fuera de casa significaría comenzar la Liga con seis puntos de seis y reforzar las buenas sensaciones alrededor de un equipo que afronta la temporada con aspiraciones europeas.

Pellegrini afronta su séptima temporada al frente del Betis y vuelve a contar con una plantilla capaz de combinar experiencia, talento y diferentes registros ofensivos. El triunfo ante la Real dejó señales interesantes: la conexión entre Antony y el Cucho Hernández, la capacidad de Riquelme para aparecer en zonas decisivas y el liderazgo futbolístico de Isco.

El gran reto será trasladar ese rendimiento a un escenario mucho más hostil. El Valencia llega después de empatar sin goles ante el Celta y necesita estrenar su casillero de victorias. Carlos Corberán, además, ha mostrado su malestar por tener que afrontar este encuentro apenas tres días después del debut liguero, una circunstancia que puede convertir el aspecto físico en uno de los factores de la noche.

Mestalla, territorio de recuerdos verdiblancos y cuentas pendientes

El Valencia-Betis tiene una historia mucho más extensa que la de los últimos enfrentamientos. Es un duelo clásico del fútbol español y Mestalla ha sido escenario de algunos de sus capítulos más llamativos.

Uno de ellos permanece especialmente vivo en la memoria valencianista: el 28 de febrero de 1943, Edmundo Suárez, ‘Mundo’, marcó seis goles en el triunfo del Valencia por 8-3 ante el Betis. Es una de esas cifras que explican por sí solas la dimensión histórica de un enfrentamiento que ha atravesado generaciones.

Pero la historia también guarda nombres verdiblancos. Poli Rincón, uno de los grandes delanteros de la historia del Betis, fue Pichichi de Primera División en la temporada 1982-83 con 20 goles, una temporada que forma parte de la memoria dorada del atacante madrileño con las Trece Barras.

Y hay otro nombre que merece aparecer cuando se habla de este enfrentamiento: Isco. El malagueño ya ha dejado su firma goleadora ante el Valencia y vuelve a ser, por talento y jerarquía, uno de los jugadores llamados a marcar las diferencias en una noche en la que el Betis necesitará mucha precisión en los metros finales.

El precedente más reciente sonríe al Betis

Los últimos capítulos del duelo dibujan un escenario bastante equilibrado, aunque el precedente más cercano favorece a los verdiblancos. El pasado 1 de febrero, el Betis derrotó al Valencia por 2-1. Antes, ambos equipos habían empatado 1-1 en Mestalla y también 1-1 en el Villamarín.

El balance reciente demuestra, además, que este enfrentamiento acostumbra a ser imprevisible. En los últimos cinco encuentros registrados se cuentan dos triunfos del Betis, dos empates y una victoria valencianista.

Precisamente por eso, el Betis no debería fiarse de la diferencia de sensaciones con la que ambos equipos llegan a esta cita. Mestalla exige concentración, especialmente durante los primeros minutos, y el Valencia tendrá la necesidad añadida de ofrecer una respuesta inmediata ante su afición.

Riquelme, Isco y una delantera que pide protagonismo

El Betis llega con un goleador que ya ha estrenado temporada: Riquelme. El extremo fue el autor del tanto ante la Real Sociedad y aparece como uno de los nombres propios de este comienzo de curso.

Pero el prisma verdiblanco obliga a mirar más allá del goleador. El fútbol del Betis necesita que Isco encuentre espacios, que Antony mantenga su capacidad para desequilibrar y que el Cucho Hernández vuelva a participar en las jugadas que pueden romper una defensa bien organizada.

El equipo de Pellegrini tendrá que decidir si quiere llevar el partido al terreno de la posesión y el talento o si, por el contrario, acepta un encuentro más físico y vertical. En Mestalla, la respuesta a esa pregunta puede determinar buena parte de la noche.

Una oportunidad para dar un golpe sobre la mesa

Para el Betis, esta visita no es únicamente una jornada aplazada. Es una ocasión para enviar un mensaje.

Ganar en Mestalla supondría alcanzar los seis puntos, mantener la portería a cero por segundo partido consecutivo y confirmar que el triunfo ante la Real Sociedad no fue un simple buen estreno. Sería, sobre todo, una manera de empezar a construir confianza alrededor de un equipo que aspira a volver a mirar hacia Europa.

El Valencia pondrá delante su historia, su estadio y la urgencia de sumar su primera victoria. El Betis responderá con el aval de un estreno ganado y con la ambición de Pellegrini de convertir el buen inicio en una dinámica.

Esta noche, Mestalla será una prueba. Y el Betis llega dispuesto a demostrar que este curso no quiere conformarse con empezar bien: quiere empezar fuerte.

Valencia-Betis. Mestalla. 21:00 horas. Tres puntos en juego y una primera oportunidad para que el proyecto verdiblanco empiece a hablar sobre el césped.