El conjunto de Pellegrini cae por la mínima (1-0) ante el campeón italiano en el San Nicola. Stones decidió el amistoso en el minuto 82, en un partido exigente en el que el Betis compitió, pero tuvo dificultades para generar peligro con continuidad.
El Real Betis cerró su pretemporada con una derrota ante el Inter de Milán (1-0) en el Stadio San Nicola de Bari, en un último examen de máxima exigencia antes del comienzo de la competición oficial. El conjunto verdiblanco resistió hasta el tramo final, pero un gol de John Stones en el minuto 82 terminó decantando un encuentro en el que el equipo italiano llevó buena parte del peso del juego.
La derrota pone el punto final a una preparación que había dejado buenas sensaciones en Heliópolis, especialmente después de las victorias ante Lyon y Arsenal y el empate frente al Bournemouth. Ante el Inter, sin embargo, el Betis se encontró con un rival de mayor ritmo e intensidad, capaz de imponer su juego en distintas fases del encuentro.
Pellegrini prueba el bloque del estreno liguero
Manuel Pellegrini apostó por un once que guarda muchas similitudes con el que podría presentar en el inicio de LaLiga. Álvaro Valles ocupó la portería, con Bellerín, Bartra, Natan y Fran García en defensa. Por delante, Facundo Bernal y Marc Roca formaron el doble pivote, mientras que Antony, Pablo Fornals y Rodrigo Riquelme se situaron por detrás de Cucho Hernández.
Betis: Valles; Bellerín, Bartra, Natan, Fran García; Facundo Bernal, Marc Roca; Antony, Fornals, Riquelme; Cucho Hernández.
El técnico verdiblanco fue introduciendo cambios tras el descanso y durante la segunda mitad. Isco entró por Fornals, mientras que posteriormente participaron Manu González, Deossa, Pablo García, Bouaré, Fidalgo, Junior Firpo, Iker Losada y Ángel Ortiz, entre otros.
El Inter aprieta y el Betis resiste
El conjunto italiano comenzó imponiendo un ritmo elevado. El Inter tuvo más control del balón y consiguió dificultar la salida del Betis, especialmente gracias a su presión y a la fortaleza de su centro del campo. Aun así, el cuadro de Pellegrini no se descompuso y mantuvo el partido igualado durante buena parte del primer tiempo.
Las primeras aproximaciones llegaron por ambos bandos. Pablo Fornals probó fortuna desde fuera del área para el Betis, mientras que el Inter encontró sus mejores opciones en las acciones de Bonny y Pio Esposito. El marcador no se movió y ambos equipos llegaron al descanso con 0-0.
Tras el paso por vestuarios, el Inter incrementó su dominio. El conjunto de Cristian Chivu encontró más espacios y acumuló llegadas, aunque Álvaro Valles y posteriormente Manu González respondieron cuando fueron exigidos. El Betis consiguió mantenerse con vida, pero le costó mucho transformar sus recuperaciones en ocasiones claras.
Stones decide el partido
Cuando todo apuntaba a que el amistoso terminaría sin goles, apareció John Stones. En el minuto 82, una falta lateral botada por Federico Dimarco encontró la prolongación de Benjamin Pavard, y el central inglés apareció en el segundo palo para rematar y marcar el único tanto de la noche.
El Betis intentó reaccionar en los minutos finales, pero no encontró la vía para inquietar seriamente a un Inter que supo administrar su ventaja. El 1-0 terminó siendo definitivo.
Un examen útil antes de LaLiga
Más allá del resultado, el encuentro sirvió a Pellegrini para medir a su equipo ante uno de los rivales de mayor nivel de esta pretemporada. El Betis tuvo un 46 % de posesión, realizó dos disparos entre los tres palos y concedió cuatro al Inter, que además ganó la batalla de la posesión con un 54 %.
La sensación verdiblanca deja, por tanto, una lectura con matices. El resultado no acompaña, pero el equipo fue capaz de competir durante muchos minutos ante un rival de enorme exigencia. Al mismo tiempo, la falta de producción ofensiva y las dificultades para superar la presión italiana son aspectos que Pellegrini deberá corregir antes del inicio liguero.
El Betis cierra así su preparación con una derrota ajustada, pero con una referencia de primer nivel que permite detectar con precisión qué funciona y qué necesita todavía ajustes. La temporada oficial ya espera y el conjunto verdiblanco tendrá que convertir las buenas sensaciones acumuladas durante el verano en rendimiento competitivo cuando llegue la hora de la verdad.




