Comienzan las obras en el Benito Villamarín

El proyecto de transformación del estadio del Real Betis Balompié ya es una realidad visible. Esta semana han arrancado oficialmente los primeros trabajos de construcción del futuro Benito Villamarín, una fase inicial centrada en preparar el terreno para levantar el nuevo recinto.

Tras meses de trámites administrativos y planificación, la constructora ACCIONA ha iniciado las labores de excavación y la instalación de sistemas de contención de tierras. Estas actuaciones son fundamentales para poder desarrollar las estructuras subterráneas del estadio, que marcarán la base del ambicioso proyecto.

Este avance supone la reactivación de unas obras que habían quedado en pausa tras la demolición de la antigua grada de Preferencia, ejecutada durante 2025. Ahora, con la maquinaria de nuevo en funcionamiento, el club verdiblanco entra en una etapa decisiva de su hoja de ruta.

El plan no se limita a la construcción inmediata. De forma paralela, el Betis y la empresa adjudicataria trabajarán conjuntamente en la definición final del diseño, buscando ajustar tanto los tiempos como los costes mediante un modelo de colaboración continua.

En fases posteriores llegará la transformación más visible: una nueva grada de Preferencia, la modernización del resto del estadio Gol Norte, Fondo y Gol Sur, un edificio anexo con usos comerciales y de servicios, además de aparcamientos subterráneos. El conjunto se completará con una cubierta integral y una nueva fachada que redefinirá la imagen del estadio.

El entorno también juega un papel clave. Ubicado en el barrio sevillano de Heliópolis, el desarrollo de las obras se realizará intentando minimizar el impacto en la vida diaria, especialmente en lo relativo al tráfico y al ruido.

Con esta remodelación integral, el club verdiblanco aspira a convertir su estadio en un referente no solo deportivo, sino también urbano en Sevilla. El objetivo: ofrecer una experiencia más cómoda y moderna a los aficionados, con mejores accesos, servicios actualizados y una infraestructura adaptada a las exigencias actuales.

El inicio de esta fase marca, en definitiva, el punto de partida de una transformación que pretende situar al Benito Villamarín entre los estadios más avanzados del panorama nacional en los próximos años.