Sin base científica, pero con hechos probados.
Si bien en el Real Betis hay pocas cosas rotundas, más allá del verdiblanco y sus trece barras, hay una leyenda que ya no sólo recorre Europa de manera eventual, sino que es un hecho que se ha consolidado en la avenida de la Palmera o ahora próximamente en el estadio de La Cartuja. Un proyecto que se inició de un “mal llamado ingeniero” que vino desde Santiago de Chile para asentarnos en una de las etapas más gloriosas de este club.
Manuel Luis Pellegrini Ripamonti, el ingeniero civil que devolvió un título a las vitrinas y lo asentó en competiciones europeas con un método de trabajo que cambió la dinámica del Real Betis y que sigue batiendo récords dentro de la entidad.
Matemáticas a una institución de sentimiento, metodología a la hinchada más popular del sur de España y, sobre todo, estabilidad a un club que nunca pudo mantenerla.
Ahora que recién empieza la temporada 25/26, el Real Betis del “matemático” Pellegrini suma dos empates como visitante y una victoria como local. Y como empieza el runrún por los hervideros verdiblancos, quiero hacer este humilde artículo de opinión para recordar a todos mis parroquianos que estamos en las mejores manos.
El empate en Elche nos supo a poco, es innegable, primer partido de la temporada, un clima que hizo el juego insufrible pero donde los nuestros compitieron y tuvieron las mejores ocasiones. Un punto que, aunque pueda parecer escaso, porque el Elche es un recién ascendido, sumamos un punto valioso si miramos la temporada pasada donde no sumamos en Pucela, otro recién ascendido y que supuso un pequeño bache de resultados. Como decía aquel, “qué pena que pudiendo hacer poco, no hagas nada”, y es que el Real Betis ya hizo más que el año pasado en casa de un debutante en primera.
Otro hecho reseñable es que, bajo el “método Pellegrini”, no se pierde en un inicio de temporada y os puedo garantizar que no es algo meramente anecdótico.
Una vez sumado el primer punto como visitante, y con el debut en nuestra nueva casa, el Real Betis supo sacar adelante un encuentro ante el Alavés, un equipo correoso y bien trabajado. Casualmente este equipo tiene mucho sello de autor Pellegrini y es que su míster, el “Chacho” Coudet, es de los pupilos aventajados de nuestro matemático. Tres puntos en casa que el año pasado se nos escaparon, con un partido descomunal del señor Kike García, que nos dejó una clase de cómo juega un delantero clásico a esto del balón. El primer más tres en casa para seguir con las “matemáticas pellegrinescas”.
Con estos dos resultados y con un mercado abierto, sin poder contar con tu jugador franquicia, se presenta el Betis en Balaídos. En una jornada intersemanal, por eso del calendario europeo y las cosas de nuestra querida liga, sumamos de nuevo en un campo donde en la temporada anterior se nos torció la tarde. Con gol de Marc Bartra, el cuadro de las trece barras se adelantó en el resultado y, en una jugada con mala fortuna para Álvaro Valles, nos empataron, pero nunca se perdió la cara al encuentro. Partido que podía haber caído de un lado u otro, pero que los nuestros amarraron y se traen otro punto de visitante.
Ahora que está de moda las estadísticas entre los seguidores y que la importancia de sumar es vital, hay una que le gusta mucho a nuestro matemático chileno y es la media inglesa. Esta media dice que el equipo que asegura un alto índice de sumar como visitante y ganar sus partidos de local amarra con solvencia puestos europeos.
Está claro que, si la dinámica de juego sigue mejorando y llegan los retoques necesarios, este año el Betis sueña en grande, pero si hay algo que se ha ganado Manuel Pellegrini es el derecho a que se confíe en su proyecto, el cual lleva cinco clasificaciones consecutivas a competiciones europeas.
Por esto, es bueno recordar que tenemos un gran entrenador en el plantel, y aunque esté en su último año de contrato, nuestro “matemático Pellegrini” tiene un plan y los béticos tienen que estar tranquilos, porque los hechos lo avalan a él y a su staff técnico.
Como diría mi admirado Juan Bustos, “hay un oficial en la sala”.
Esto recién acaba de comenzar y queda una gran temporada por vivir.
Sueñen.