Cuídenlos, son nuestro futuro pero además nuestro presente más inmediato.
Sí, me refiero a nuestros canteranos, esos chavales que llevan años defendiendo las 13 barras soñando con que llegue ese día.
Ese día en el que salgan a ese campo soñado y miren al cielo, ya que en ese trayecto, muchas veces, dejamos atrás a seres queridos y poder decir, lo he conseguido.
Aquí estoy, defendiendo al equipo de mis amores y el tuyo.
Esos que son los que suelen dar la cara cuando las cosas no van bien y las estrellas se borran.
Esos. Que cuando las cosas van muy bien, al que llega se le dan minutos con cuenta gotas porque se ha fichado a otro jovencillo de su edad, pero de un equipo más portentoso y de renombre, pero que no tiene mejores números que él… y tienen que ver cómo se le cierran puertas.
En fin, Real Betis, creo que estamos en ese momento, en el que hay que ser valientes también y apostar por ellos, valorarlos y al que lo merezca darle su sitio sin temor alguno.
No dejemos que suculentas ofertas nos nublen la vista, hablen con los chavales porque igual por muy poquito más y algo de cariño, prefieren quedarse aquí.
Y quién sabe. Lo mismo en un par de años duplican su valor y llega ese momento justo en el que ambos salen ganando, y si no es así, ¿qué te ha costado darle la oportunidad a quien lleva años dejándose el alma por este club?
Valoremos lo que tenemos.
Betis, ahora
que por suerte no tenemos esa necesidad imperiosa de tener que vender hasta los asientos del estadio, solo piden una oportunidad en el equipo de sus sueños, solo quieren llegar a convertirse en Gordillos o Joaquines, solo quieren defender a su Real Betis Balompié y llevarlo a lo más alto…
Solo quieren que ese sueño que tenían de pequeños, se haga realidad.
Cuídenlos, que son nuestro futuro, pero además nuestro presente más inmediato.